El primer ministro canadiense, Mark Carney, aseguró que las recientes amenazas arancelarias emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, forman parte de una estrategia deliberada para fracturar y debilitar sectores económicos fundamentales para su país, específicamente la industria automotriz y la del aluminio.

Estas declaraciones constituyen la primera reacción oficial del gobierno federal de Canadá tras el pronunciamiento realizado por la administración de Estados Unidos a través de redes sociales. 

En dicho mensaje, Trump advirtió sobre la aplicación de gravámenes del 50% a los vehículos y productos siderúrgicos canadienses a partir del 1 de enero de 2027, medida que justificó luego de que fracasaran las recientes rondas de negociación bilateral.

Frente a este escenario de tensión comercial, Carney sostuvo que las advertencias de la Casa Blanca no representan un elemento imprevisto para el Ejecutivo canadiense. El primer ministro enfatizó que su administración se mantendrá firme ante los intentos de presión económica y evaluará las medidas necesarias para salvaguardar los intereses productivos de la nación ante el endurecimiento de la política arancelaria estadounidense.