Fuentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) dieron a conocer el arresto de 1,328 inmigrantes indocumentados en los estados de Virginia y Maryland. De acuerdo con los datos proporcionados por las autoridades federales, las detenciones se ejecutaron en un lapso de 14 días.

Casi 400 de los detenidos contaban con antecedentes penales o cargos judiciales pendientes por delitos que incluían violación, agresión sexual, secuestro, conducción bajo los efectos del alcohol o drogas, robo e intento de asesinato, según informó la propia agencia.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, declaró en entrevista que las fuerzas de seguridad trabajan para retirar de las calles a perfiles peligrosos, destacando que la administración del presidente Donald Trump priorizará la seguridad de las comunidades y de los ciudadanos estadounidenses.