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Elementos de la Secretaría de Marina (Semar) y de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ejecutaron una visita de verificación en un hospital de Acapulco, Guerrero, que culminó en la suspensión total del establecimiento y el aseguramiento de diversos bienes e insumos médicos.

La intervención conjunta se originó a partir de una alerta sobre el presunto desvío de medicamentos controlados hacia Estados Unidos. Durante la inspección, las autoridades sanitarias detectaron múltiples irregularidades críticas, entre las que destacan la ausencia de documentación legal para acreditar la posesión de los fármacos, carencia de recetas especiales para estupefacientes y la presencia de productos caducos, sin registro sanitario en México, de procedencia extranjera, a granel y de uso exclusivo del sector salud.

Ante el riesgo inminente para la salud pública, la autoridad sanitaria ordenó la clausura total del inmueble como medida precautoria. En la operación se aseguraron los medicamentos controlados y ordinarios, equipo médico, aditamentos hospitalarios y el propio edificio, en cumplimiento de la normativa nacional y de los convenios internacionales suscritos por el país en materia de fiscalización de sustancias.