La bolsa de valores de Brasil suspendió temporalmente sus operaciones este lunes tras la activación del mecanismo de seguridad conocido como “corto circuito”, derivado de una fuerte ola de ventas tras confirmarse la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. La jornada bursátil se vio interrumpida durante 30 minutos luego de que el índice de referencia Bovespa registrara una caída abrupta del 10% respecto a su cierre anterior, según informó la operadora B3.
El resultado electoral revirtió el optimismo que los inversionistas habían mantenido semanas atrás, cuando anticipaban un viraje hacia la derecha tras los resultados de la primera vuelta, en la que Flávio Bolsonaro obtuvo ventaja. Como reacción inmediata al triunfo de la izquierda, el real brasileño sufrió una depreciación cercana al 12% frente al dólar en el mercado al contado, mientras que los contratos futuros del Bovespa se desplomaron casi un 15% y los rendimientos de las tasas de interés registraron incrementos sustanciales.
El impacto financiero se extendió al mercado de deuda soberana internacional, donde los bonos brasileños de largo plazo sufrieron pérdidas significativas, con caídas de hasta tres centavos en los títulos con vencimiento en 2056. Ante el escenario de alta volatilidad y la caída generalizada de los activos locales, el Tesoro Nacional de Brasil optó por cancelar las subastas de bonos gubernamentales vinculados a la inflación y de tasa fija programadas para esta semana.
Analistas financieros atribuyen la incertidumbre del mercado a la falta de reconocimiento explícito del resultado por parte de Bolsonaro, así como a la expectativa sobre la política fiscal del nuevo gobierno. De acuerdo con estrategas de firmas como ING y RBC BlueBay Asset Management, la atención de los inversionistas se centrará ahora en el nombramiento del próximo ministro de Hacienda y en los compromisos de disciplina presupuestaria que asuma la administración entrante.













