Un alto funcionario del Departamento de Estado de los Estados Unidos informó este lunes en conferencia telefónica que la administración del presidente Donald Trump respalda una hoja de ruta institucional orientada a renovar organismos neurálgicos de Venezuela, tales como el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE), con el fin de viabilizar una transición política formal.
El plan contempla que, una vez concretada la reestructuración de ambas instancias, Delcy Rodríguez declare la vacante permanente en la presidencia, activando de inmediato un plazo perentorio de seis meses para la celebración de elecciones presidenciales. De acuerdo con la diplomacia estadounidense, los trabajos preliminares ya están en marcha para instaurar el nuevo cuerpo judicial antes del término del presente año y proceder posteriormente con el árbitro electoral.
El cronograma delineado coincide en términos generales con los planteamientos de Dinorah Figuera, representante de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 en los canales de diálogo vigentes, quien ha urgido a consolidar la renovación del máximo tribunal antes de concluir el ciclo actual como paso previo a las reformas comiciales.
Washington remarcó su compromiso de emplear canales diplomáticos para asegurar que los consensos alcanzados entre las partes deriven efectivamente en una contienda abierta y con garantías. «Debemos utilizar nuestra capacidad de influencia para garantizar que este proceso avance de manera responsable. El objetivo central radica en alcanzar comicios donde la parte que resulte vencida admita la legitimidad y transparencia del proceso», puntualizó el vocero estadounidense.













