El gobierno de Brasil activó formalmente un proceso legal de reciprocidad comercial contra Estados Unidos, en respuesta a la imposición unilateral de aranceles sobre diversas exportaciones brasileñas por parte de la administración estadounidense.
La medida, anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio, faculta a Brasil a aplicar gravámenes equivalentes a bienes e insumos procedentes de Estados Unidos. El mecanismo busca equilibrar las condiciones de intercambio comercial y proteger a los sectores productivos locales afectados por las barreras arancelarias de Washington.
Las autoridades brasileñas señalaron que el proceso se mantendrá abierto a instancias de diálogo bilateral, pero recalcaron que el país adoptará las represalias fiscales necesarias para defender sus intereses económicos de no alcanzarse un acuerdo equitativo.











