La alcaldesa con licencia de Acapulco afirmó que la resolución del máximo tribunal asienta un precedente nacional al delimitar que solo la federación puede fiscalizar el Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal(FAISMUN); la medida extingue la sanción estatal por casi 900 millones de pesos.
Acapulco, Gro. La alcaldesa con licencia de Acapulco, Abelina López Rodríguez, emitió un pronunciamiento público para celebrar la reciente resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la cual determinó de manera unánime que los órganos de fiscalización estatales carecen de facultades constitucionales para auditar directamente los recursos de origen federal ejercidos por las administraciones municipales.
Defensa de la honestidad y delimitación de competencias A través de un video, López Rodríguez argumentó que desde la apertura de las indagatorias locales sostuvo que el requerimiento de información realizado por la Auditoría Superior del Estado (ASE) de Guerrero vulneraba el pacto federal.
“Hoy la verdad se impuso ante la mentira. La Suprema Corte de Justicia de la Nación determinó por unanimidad que la competencia de fiscalizar los recursos federales, en el caso de las aportaciones —refiriéndome al recurso del FAISMUN—, corresponde exclusivamente a la Auditoría Superior de la Federación y no a la auditoría del estado”
Puntualizó la funcionaria.
Cierre de sanciones y llamado a la unidad Con este fallo constitucional, queda sin efecto legal la sanción administrativa que el órgano estatal intentaba fincar contra el Ayuntamiento de Acapulco debido a la negativa de transparentar el uso de 898.6 millones de pesos pertenecientes al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN). El tribunal constitucional aclaró que la protección legal no exime de transparencia a la comuna, sino que reorienta la obligación de rendir cuentas de forma estricta ante la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Finalmente, López Rodríguez aprovechó el espacio para convocar a la madurez política y a la unidad de los diversos actores de la entidad, señalando que la confrontación burocrática debe detenerse para enfocar los esfuerzos gubernamentales en el combate a la pobreza y a la desigualdad social.

















