Los magistrados federales determinaron que la Fiscalía General de la República no presentó pruebas que liguen al exagente de inteligencia con Mario Aburto; además, concluyeron que el delito imputado prescribió hace más de una década.
El Primer Tribunal Colegiado de Apelación del Segundo Circuito, con sede en Toluca, ordenó la inmediata libertad de Jorge Antonio Sánchez Ortega, quien fuera agente del extinto Centro de Investigación y Seguridad Nacional. La resolución judicial establece de manera formal que no existen elementos probatorios suficientes para vincularlo con el homicidio del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta, ocurrido en marzo de 1994.
Desestimación de pruebas y prescripción jurídica Los magistrados federales encargados del análisis del expediente concluyeron que la Fiscalía General de la República (FGR) no logró acreditar técnicamente una actuación conjunta o coparticipación criminal entre Sánchez Ortega y el asesino confeso, Mario Aburto Martínez.
Asimismo, el cuerpo colegiado de apelación determinó que la acción penal en contra del exmiembro de los servicios de inteligencia del Estado mexicano se encuentra jurídicamente extinta, especificando que el delito imputado prescribió desde el año 2014.
Revocación de la formal prisión Con este fallo definitivo, el Poder Judicial de la Federación revocó el auto de formal prisión que se había dictado en contra del exagente durante el año 2025, tras un intento de la fiscalía federal por reabrir la hipótesis del «segundo tirador» en el magnicidio de Lomas Taurinas. La orden de liberación desarticula dicha línea de investigación judicial de la federación.

















