La confrontación política por la situación de los migrantes mexicanos en Estados Unidos escaló este martes luego de que la dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, acusó a los partidos de oposición de anteponer las diferencias partidistas a la defensa de los connacionales que han muerto bajo custodia o durante operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante una conferencia de prensa, Montiel sostuvo que el llamado a la unidad realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum tras el fallecimiento de 17 mexicanos en territorio estadounidense debía ser respaldado por todas las fuerzas políticas, al tratarse de un tema que, afirmó, rebasa cualquier diferencia ideológica. La dirigente calificó como «mezquina» la postura de los líderes opositores por, según dijo, responder con reservas al exhorto del Gobierno federal.
«Es un momento donde la patria debe ponerse al centro», afirmó Montiel, quien sostuvo que la oposición «siempre le regatea a México» cuando se trata de cerrar filas en asuntos relacionados con la defensa de los intereses nacionales y de los mexicanos en el extranjero.
Las declaraciones ocurren después de que la presidenta Sheinbaum anunciara que México presentará denuncias penales y civiles en Estados Unidos por la muerte de 17 connacionales bajo custodia del ICE o durante operativos migratorios. Además, el Gobierno mexicano notificó al Departamento de Justicia estadounidense y solicitó la intervención de organismos internacionales para exigir el esclarecimiento de los casos.
Aunque dirigentes del PAN y del PRI manifestaron su solidaridad con las familias de las víctimas, cuestionaron el llamado presidencial al considerar que el oficialismo busca unidad únicamente frente a conflictos externos mientras mantiene una relación de confrontación con la oposición en la política interna. Ese intercambio de posturas profundizó el debate sobre el alcance del respaldo solicitado por el Gobierno federal.
La postura de Morena busca colocar la defensa de los migrantes como una causa de Estado y no de partido. Sin embargo, el intercambio evidencia que la crisis derivada de las muertes de mexicanos en Estados Unidos también se ha convertido en un nuevo frente de disputa política al interior del país, en un contexto de creciente tensión bilateral por la política migratoria estadounidense y las acciones legales emprendidas por México para exigir responsabilidades.


















