El Gabinete de Seguridad de México rechazó las declaraciones del director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, quien aseguró que existe una «conexión mortal» entre los cárteles de la droga y el Gobierno mexicano, al considerar que sus afirmaciones carecen de sustento y no reflejan los resultados obtenidos en el combate al crimen organizado.
La respuesta se produjo horas después de que Cole, durante la primera Cumbre Fentanyl Free America celebrada en Orlando, Florida, afirmara que la DEA considera «inseparables» a los cárteles y al Gobierno de México, y señalara que combatir esa supuesta relación constituye una de las principales prioridades de la agencia estadounidense. Sin embargo, el funcionario no presentó pruebas que respaldaran sus declaraciones.
En un comunicado, el Gabinete de Seguridad sostuvo que las acciones emprendidas por la actual administración muestran una política de «cero impunidad». De acuerdo con cifras oficiales, entre el inicio del gobierno y el 30 de junio de 2026 fueron detenidas 59 mil 582 personas por delitos de alto impacto; además, se aseguraron 31 mil 366 armas de fuego y 498 toneladas de droga, incluidos 2 mil 363 kilogramos y más de cinco millones de pastillas de fentanilo.
Asimismo, las autoridades reportaron el desmantelamiento de 2 mil 627 laboratorios clandestinos y áreas utilizadas para la elaboración de metanfetaminas, además de la captura de líderes, operadores y generadores de violencia pertenecientes a distintas organizaciones criminales.
El Gobierno mexicano también destacó que las investigaciones han alcanzado a funcionarios públicos presuntamente vinculados con actividades ilícitas. Como parte de la denominada Operación Enjambre y otras acciones, más de 80 servidores y exservidores públicos han sido detenidos, incluidos siete presidentes municipales en funciones, con el argumento de que no existe protección institucional para quienes incurran en delitos.
Las declaraciones de Terry Cole se producen en un momento de creciente tensión entre México y Estados Unidos en materia de seguridad y combate al narcotráfico. En los últimos meses, ambos gobiernos han mantenido diferencias sobre la cooperación bilateral, la soberanía nacional y el papel de las agencias estadounidenses en territorio mexicano, aunque también han incrementado las acciones conjuntas contra el tráfico de fentanilo y el crimen organizado.


















