El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS OIG) han iniciado una investigación formal tras un incidente en el que un oficial disparó su arma, resultando en la muerte de un hombre de 26 años en Biddeford, Maine.
Protocolo de investigación y respuesta oficial
De acuerdo con la postura oficial de las autoridades, el incidente será sometido a un riguroso proceso de revisión, tal como sucede con cada descarga de arma de fuego por parte de agentes federales. El Departamento de Seguridad Nacional confirmó que el DHS OIG ya fue notificado y que el FBI, junto con el Departamento de Policía de Biddeford, acudieron a la escena para coordinar las diligencias correspondientes. Por su parte, la gobernadora de Maine, Janet Mills, ratificó que la policía estatal colabora activamente con las instancias federales para determinar las circunstancias exactas del hecho.
Explicación de las autoridades
Los informes oficiales indican que el suceso ocurrió aproximadamente a las 7:00 AM ET, mientras agentes realizaban una vigilancia dirigida en el último domicilio conocido de un individuo con una orden final de expulsión.
Según la explicación de ICE, el sujeto partió de la residencia en un vehículo e intentó huir de la escena cuando las fuerzas del orden trataron de realizar una parada de tráfico. Ante esta situación, y «temiendo por la seguridad pública», un oficial accionó su arma de fuego. El conductor, alcanzado por los disparos, falleció posteriormente a causa de sus heridas. La policía local calificó el evento como un operativo de seguridad interna y descartó cualquier riesgo adicional para los habitantes del área.
Datos del involucrado
Aunque los reportes oficiales se refieren al fallecido como un extranjero con orden de deportación, organizaciones civiles lo han identificado como un ciudadano colombiano de 26 años. Dichos organismos aseguran que el hombre contaba con un permiso de trabajo vigente en los Estados Unidos.
Las autoridades estadounidenses aseguraron que se trata de una «situación en desarrollo» y se comprometieron a actualizar la información pública conforme avancen las pesquisas.


















