La alerta de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes fue cancelada oficialmente por el Servicio Meteorológico Nacional de los Estados Unidos (NWS, por sus siglas en inglés), luego de que un fuerte terremoto de magnitud 7.5 sacudiera a Venezuela.
El epicentro del movimiento telúrico se localizó en las inmediaciones del estado Carabobo, registrando una profundidad somera de apenas 10 kilómetros.
Ante la potencia del evento y el riesgo de afectaciones costeras, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE. UU. (NOAA) activó de inmediato los protocolos de emergencia. Se emitió una alerta inicial para Venezuela, Aruba, Bonaire, Curazao y los territorios estadounidenses en el Caribe debido a la posibilidad de fluctuaciones peligrosas en el nivel del mar. Tras descartarse variaciones mayores, la amenaza fue retirada para las islas.












