El máximo órgano operativo militar persa confirmó los bombardeos en respuesta a los ataques de «autodefensa» ordenados por Donald Trump; advierten que ejecutarán incursiones más severas si Washington duplica sus agresiones.
Teherán, Irán. Las fuerzas armadas de la república islámica y los comandos navales de la unión americana entraron en una fase de confrontación bélica frontal y simétrica en aguas y bases del Golfo Pérsico, quebrando de forma definitiva los esquemas de disuasión estática en la región. El empleo masivo de plataformas de artillería autónoma e incursiones balísticas nocturnas busca fracturar los despliegues logísticos de las potencias occidentales y sus aliados, forzando a los centros de mando de la coalición internacional a decretar el estado de alerta máxima en todas las instalaciones militares y terminales petroleras del Medio Oriente ante el riesgo inminente de una guerra abierta generalizada.
Ataques combinados a bases y ofensiva aérea contra la sede en Baréin De acuerdo con información difundida por la agencia iraní Tasnim, se ejecutó un despliegue de fuerza armada de consecuencias internacionales críticas. El Cuartel General Central Khatam al Anbiya (catalogado formalmente como el máximo órgano operativo del mando militar del Ejército persa) notificó que sus unidades tácticas consumaron «un poderoso ataque» coordinado contra diversas bases militares e infraestructuras estratégicas operadas por el personal estadounidense en el territorio de Oriente Medio.
A través de los despachos informativos de la agencia de noticias Tasnim, los altos mandos del Ejército islámico justificaron los bombardeos bajo los siguientes parámetros de combate:
- Justificación Operativa: Las incursiones se ejecutaron como una represalia directa ante los ataques aéreos perpetrados previamente por lo que calificaron como el «Ejército estadounidense terrorista» en las regiones del sur de Irán, acciones que Washington ejecutó bajo el argumento del derribo de una de sus aeronaves.
- Ofensiva a la Flota Naval: De forma paralela, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica confirmó que sus fuerzas navales lanzaron un enjambre de drones de asalto contra el cuartel general de la Quinta Flota de los Estados Unidos, complejo militar fortificado que se ubica en el reino de Baréin.
- Continuidad de los Combates: Los mandos de la Guardia Revolucionaria precisaron que los enfrentamientos directos de artillería y defensa antiaérea continúan activos en diversos puntos del Golfo Pérsico.
El origen de la crisis por el Apache y la advertencia de represalias masivas Este intercambio de fuego a gran escala constituye el clímax de la tensión detonada el pasado lunes 8 de junio, fecha en la que las baterías antiaéreas iraníes derribaron un helicóptero táctico estadounidense modelo AH-64 Apache que realizaba misiones de patrullaje en las inmediaciones del estrecho de Ormuz y cuyas costas colindan con el territorio de Omán. Ante dicho derribo, el presidente Donald Trump ordenó de forma directa la ejecución de «ataques de autodefensa» en suelo persa, ofensiva que la Casa Blanca defendió legalmente ante el Congreso como «una respuesta proporcional a una agresión injustificada».
No obstante, la intervención de la aviación norteamericana provocó la activación inmediata de los planes de contingencia bélica de Teherán. Los portavoces del Cuartel General Khatam al Anbiya lanzaron una advertencia perentoria dirigida al Pentágono, sentenciando que si el gobierno estadounidense repite o duplica sus incursiones contra la soberanía de la nación persa, las fuerzas combinadas del Ejército y la Guardia Revolucionaria desatarán ataques aún más severos y generalizados contra el conjunto de objetivos y bases occidentales ya preestablecidos e identificados en toda la geografía regional.
Las agencias de inteligencia globales reportan que los bombardeos mutuos han comenzado a desestabilizar los flujos logísticos del mar Arábigo, donde la Quinta Flota mantenía un bloqueo de protección comercial que ahora se encuentra bajo el fuego directo de las tecnologías de drones iraníes, marcando el inicio de una nueva escalada militar sin precedentes.







