Playa del Carmen, Quintana Roo. Las fiscalías especializadas en delitos ambientales y las brigadas de inspección de la procuraduría federal de protección de los ecosistemas formalizaron el aseguramiento de un centro de confinamiento clandestino de especies protegidas en el municipio de Solidaridad. Las maniobras de estabilización médica y traslado biológico buscan salvaguardar la integridad de grandes felinos y aves tropicales que sufrieron el abandono de sus captores, integrando las evidencias a los expedientes penales para sancionar penalmente el tráfico ilegal de la biodiversidad y detener el uso de predios rústicos ejidales como refugios de acopio para el mercado negro de fauna exótica.

El operativo de restitución ejidal en el predio “Balam Há” Elementos de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado cumplimentaron una diligencia judicial de alta prioridad. Las corporaciones civiles ingresaron a un polígono de tierras que abarca una extensión territorial de 60 hectáreas, correspondiente al predio denominado formalmente como “Balam Há”, ubicado en la periferia de este destino turístico de Playa del Carmen.

La instrucción del juez de control ordenaba ejecutar el aseguramiento institucional y la posterior restitución material del inmueble a su legítimo propietario, tras desahogarse los litigios civiles conducentes. Sin embargo, en el transcurso de las actuaciones de campo, las brigadas de la policía detectaron estructuras metálicas ocultas entre la densa vegetación selvática, localizándose una zona de jaulas de confinamiento a una distancia aproximada de 800 metros de la sección habitacional central del terreno.

Inventario de especies exóticas y cuadro de maltrato animal Al aproximarse al polígono de jaulas, los peritos forenses constataron que el sitio albergaba un acumulado de 15 ejemplares de fauna silvestre, la mayoría de ellos catalogados bajo regímenes especiales de protección por las leyes de biodiversidad y tratados internacionales. Los inspectores procedieron al conteo y clasificación técnica de la fauna oculta, arrojando el siguiente listado de activos biológicos:

  • Grandes Felinos: Localización de cinco jaguares de pigmentación convencional, cuatro jaguares negros (especies con estricta protección de veda), así como un ejemplar de puma.
  • Aves Exóticas: Aseguramiento de dos guacamayas, una urraca y un espécimen de cóndor rey.
  • Primates: Rescate de un mono zarahuato confinado en una celda individual.

El dictamen técnico elaborado por los médicos veterinarios adscritos al operativo determinó que la totalidad de los 15 animales se encontraban bajo un cuadro crítico de vulnerabilidad biológica, careciendo por completo de alimentos y agua potable. Asimismo, los inspectores asentaron que las especies estaban confinadas en jaulas con espacios extremadamente reducidos, con acumulados de desechos orgánicos y operando en condiciones sanitarias e higiénicas deplorables que ponían en riesgo inminente su sobrevivencia.

Coordinación federal para el resguardo e investigaciones en curso Para garantizar la extracción segura y la estabilización de los grandes depredadores, la fiscalía del estado coordinó las maniobras logísticas con el apoyo operativo del personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y especialistas de la Secretaría de Medio Ambiente de Quintana Roo. Una vez concluidas las actuaciones de fijación de la escena, los felinos y las aves fueron trasladados bajo estricto protocolo de sedación hacia santuarios autorizados y unidades de manejo ambiental para iniciar sus procesos de rehabilitación nutricional.

Por su parte, el Ministerio Público del Fuero Común aperturó la carpeta de investigación correspondiente por el delito de maltrato animal y posesión ilícita de fauna silvestre, instruyendo el análisis de las escrituras del predio para identificar a los arrendatarios o responsables que mantenían a los animales en cautiverio.