Vaticano.- El papa León XIV comenzó los ritos de su primera Semana Santa como pontífice con la Misa Crismal del Jueves Santo en la basílica de San Pedro, donde exhortó a la Iglesia a alejarse de la “prepotencia” y las “lógicas de dominio”.
Durante su homilía ante fieles y clero, el pontífice subrayó que el “bien puede provenir de la prepotencia», ni en el ámbito pastoral ni en el social o político. Además, lamentó que, a lo largo de la historia, la misión evangelizadora haya sido distorsionada “por lógicas de dominio” ajenas al mensaje de Jesucristo.
En la ceremonia, que marca el inicio del Triduo Pascual, también llamó a la reconciliación con el pasado sin quedar atados a él, destacando que el amor verdadero debe ser humilde, sin ostentación y cercano a los más vulnerables. Asimismo, advirtió que no puede haber auténtica liberación ni anuncio del evangelio si se ejerce desde el poder o la posesión.

El pontífice, elegido el 8 de mayo de 2025, pidió a los religiosos renovar su compromiso de unidad y paz en un contexto global que calificó como una “hora oscura”.
Durante la misa se bendijeron los óleos utilizados en sacramentos como el bautismo, la confirmación y la unción de los enfermos.
Esta celebración del Jueves Santo, realizada en todas las catedrales del mundo, conmemora la institución del orden sacerdotal durante la Última Cena y está dedicada a la renovación de los votos de pobreza, castidad y obediencia por parte de los sacerdotes.
Agenda del pontífice
Como parte de su agenda, León XIV encabezará esta tarde la misa de la Cena del Señor en la basílica de San Juan de Letrán, donde realizará el tradicional lavado de pies a doce sacerdotes.
El Viernes Santo presidirá la celebración de la Pasión y el Vía Crucis en el Coliseo de Roma. Las actividades concluirán con la Vigilia Pascual y la misa de Domingo de Resurrección, seguida de la bendición “Urbi et Orbi”.






