El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, mantuvo una llamada telefónica con el mandatario estadounidense para coordinar la estrategia de seguridad; Seúl analiza unirse a la coalición militar en el estrecho de Ormuz.
El presidente de Corea del Sur, Lee Jae-myung, sostuvo una comunicación telefónica con el mandatario estadounidense, Donald Trump, con la finalidad de evaluar los alcances de la cumbre bilateral celebrada recientemente en Pekín entre las administraciones de Washington y China. Durante el enlace, el líder surcoreano calificó de «constructivas» las consultas efectuadas con el jefe de Estado chino, Xi Jinping, en materia de seguridad regional.
La agenda de desnuclearización El diálogo diplomático se da posterior a que los gobiernos de China y los Estados Unidos ratificaran en su hoja informativa conjunta el objetivo común de lograr la desnuclearización de Corea del Norte. La oficina presidencial surcoreana informó mediante un comunicado que el mandatario estadounidense se comprometió a mantener un rol activo y de estrecha cooperación con Seúl para preservar la estabilidad y la paz en la península.
Por otra parte, la Casa Blanca deslizó la existencia de canales de comunicación directos con el mandatario norcoreano, Kim Jong-un, describiendo la relación actual en términos favorables, aunque sin detallar los puntos de contacto. Este escenario contrasta con la postura de Pionyang, gobierno que ha rechazado los ofrecimientos de apertura emitidos por la administración de Lee Jae-myung, condicionando cualquier mesa de negociación futura con Washington a que se excluya el desarme atómico de la agenda de discusiones.
Tensiones en el estrecho de Ormuz En el plano de la geopolítica de Oriente Medio, el mandatario surcoreano reconoció las gestiones de la Casa Blanca orientadas a intervenir en el conflicto con Irán.
Actualmente, las comisiones de seguridad de Corea del Sur se encuentran evaluando la incorporación formal del país a la coalición marítima militar propuesta por los Estados Unidos. La iniciativa busca establecer escoltas armadas para buques comerciales en el estrecho de Ormuz, una medida que adquirió urgencia para Seúl tras la reciente explosión de una embarcación mercantil operada por una naviera de capital surcoreano en dicha región, incidente que el servicio de inteligencia estadounidense atribuye de manera directa a un ataque de fuerzas iraníes.









