Teherán califica de «exitoso» el ataque con misiles Qadr y Emad contra la base naval estadounidense; el ataque de Irán también alcanzó objetivos en el centro y norte de Israel este sábado.
En una escalada militar sin precedentes en Oriente Medio, las fuerzas armadas iraníes lanzaron este sábado un ataque de Irán directo contra la base de la Quinta Flota de los Estados Unidos, ubicada en Baréin. La agencia oficial de noticias iraní, IRNA, calificó la operación como un éxito rotundo, confirmando el uso de sistemas de misiles de precisión de largo alcance para impactar la estratégica instalación naval estadounidense en el Golfo Pérsico.
De acuerdo con los reportes de Teherán, en este ataque de Irán se emplearon los «poderosos y devastadores» misiles balísticos Qadr y Emad. Estos proyectiles, conocidos por su capacidad de guía de precisión y ojivas de gran poder destructivo, fueron diseñados específicamente para burlar sistemas de defensa antimisiles. Simultáneamente, otra oleada de misiles iraníes cruzó el espacio aéreo regional para golpear objetivos estratégicos en el centro y norte del territorio israelí.
Las autoridades iraníes emitieron una severa advertencia tras la ofensiva, asegurando que este ataque de Irán es parte de una campaña continua de represalias.
«El enemigo debe saber: el sonido continuo de las sirenas y las alarmas no lo dejarán ni un momento. No los dejaremos en paz; estarán en desgracia»
sentenciaron voceros del régimen persa, subrayando la determinación de Teherán de mantener la presión militar sobre EE. UU. e Israel.
Este bombardeo representa la ola de agresiones número 72 de la nación persa hacia territorio israelí, consolidando el conflicto directo entre las potencias regionales. Mientras el Pentágono y el gobierno de Israel evalúan la magnitud de los daños materiales y posibles bajas en la Quinta Flota y las zonas impactadas, la comunidad internacional observa con alarma este ataque de Irán, que acerca a la región a un escenario de guerra abierta y generalizada en Oriente Medio.






