El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su red social para informar sobre el reciente enfrentamiento en el estrecho de Ormuz, donde tres destructores estadounidenses salieron ilesos de una ofensiva iraní. Con su característico estilo retórico, el mandatario aseguró que los atacantes sufrieron «daños graves» y que las embarcaciones enemigas fueron «completamente destruidas» y enviadas al fondo del mar tras intentar interceptar a la flota norteamericana.
Trump elogió la eficacia de sus defensas, describiendo cómo los misiles fueron derribados con facilidad y los drones «incinerados en pleno vuelo». No perdió la oportunidad de atacar al gobierno de Irán, calificando a sus líderes de «lunáticos» y advirtiendo que nunca permitiría que obtuvieran armas nucleares. El mandatario lanzó un ultimátum, exigiendo la firma de un acuerdo rápido para evitar una respuesta con «mucha más fuerza y violencia». Finalmente, confirmó que los destructores se reincorporarán al bloqueo naval, el cual describió como un auténtico “muro de acero” para proteger los intereses de su país.







