Corea del Sur prepara una ampliación de sus operaciones navales en Medio Oriente para contribuir a la protección del tránsito marítimo cerca del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El Ministerio de Defensa surcoreano confirmó que el gobierno presentará ante el Parlamento una solicitud para extender el despliegue de la unidad naval Cheonghae, actualmente dedicada a combatir la piratería en el golfo de Adén, frente a las costas de Somalia.
El plan contempla ampliar su zona de operaciones hacia aguas cercanas al puerto de Duqm, en Omán, ubicado aproximadamente a 650 kilómetros del estrecho de Ormuz. También considera incorporar un avión de patrulla marítima P-8A y aumentar en 75 elementos el personal de la unidad, que actualmente cuenta con alrededor de 300 integrantes.
La decisión ocurre en medio de las presiones del presidente estadounidense Donald Trump para que sus aliados contribuyan a garantizar la navegación en la región, en el contexto del conflicto con Irán.
El asesor de Seguridad Nacional surcoreano, Wi Sung-lac, había adelantado que el gobierno estudiaba fortalecer esta unidad, aunque aclaró que no existía una decisión definitiva. El presidente Lee Jae-myung también ha establecido que su país no debe involucrarse en operaciones que lo arrastren a una guerra.
Corea del Sur tiene importantes intereses económicos en la zona: alrededor del 70 por ciento de su petróleo importado durante 2025 provino de Medio Oriente, principalmente a través de Ormuz.
La ampliación todavía requiere autorización parlamentaria, por lo que no debe interpretarse como un despliegue ya consumado.












