La Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló las tres líneas principales de investigación en torno a presuntas anomalías financieras en el Instituto Nacional Electoral (INE), los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE) y el extinto Instituto Federal Electoral (IFE). Estas indagatorias se dan tras la renuncia de Guadalupe Taddei como consejera presidenta, relevada de forma provisional por Blanca Cruz, en un contexto institucional que ya suma 30 renuncias de funcionarios vinculados a la gestión saliente.
Mediante un comunicado oficial emitido este miércoles, el órgano fiscalizador detalló que los trabajos de inteligencia y el análisis de la información requerida a diversas entidades apuntan a múltiples irregularidades históricas en el ejercicio del gasto público. Ante este panorama, la ASF ha puesto en marcha una investigación de oficio enfocada específicamente en las contrataciones públicas realizadas por el INE, el IFE y la totalidad de los OPLE.
Asimismo, la dependencia implementará un estudio histórico de las adquisiciones abarcando el periodo de 2000 a 2025. El propósito de esta revisión es identificar y exponer patrones de contratación, la concentración de proveedores y posibles prácticas ilegales cometidas en el manejo de los recursos públicos tanto por servidores públicos como por grupos empresariales.
Estas acciones se complementan con una auditoría integral dirigida directamente al INE, así como a la totalidad del gasto federalizado que se ejerce en los OPLE. La ASF subrayó que todas estas diligencias se llevan a cabo en el ámbito de sus atribuciones institucionales, garantizando absoluta independencia, rigor técnico y apego irrestricto a la legalidad.














