La elección de este martes en Texas se convirtió en una de las contiendas más observadas de Estados Unidos. El demócrata James Talarico llega al cierre de campaña con una recaudación histórica y una competencia cerrada frente al republicano Ken Paxton, en un estado donde ningún candidato demócrata ha ganado una elección estatal desde 1994.
De acuerdo con los registros de la Comisión Federal Electoral, Talarico acumuló alrededor de 146.3 millones de dólares en ingresos para su campaña entre septiembre de 2025 y el 14 de octubre de 2026. En el mismo periodo, los comités de Paxton reportaron cerca de 22.3 millones.
La cobertura de medios texanos destaca que casi la totalidad de los recursos de ambos candidatos proviene de aportaciones individuales. En el caso de Talarico, estas representan 99.6 por ciento de su recaudación, un indicador del peso que han adquirido los donantes particulares en su campaña.
Sin embargo, la ventaja financiera no se replica en toda la contienda: grupos externos vinculados al Partido Republicano han destinado más recursos a la publicidad electoral para respaldar a Paxton y cuestionar a su rival. La inversión publicitaria conjunta de ambos bandos convirtió esta elección en la contienda al Senado más costosa de la historia, según datos citados por CBS Texas.
En los últimos días, los mensajes también han exhibido la polarización entre los dos partidos. Talarico ha centrado sus críticas en la corrupción, el costo de vida y la influencia de los grandes donantes; Paxton lo ha presentado como un candidato radical y ha apelado a temas religiosos, culturales y de seguridad. El presidente Donald Trump y el vicepresidente J. D. Vance viajaron a Texas para respaldar al republicano.
La movilización también ha sido relevante: más de 7.4 millones de personas votaron anticipadamente, cerca de 39 por ciento del padrón estatal, de acuerdo con cifras preliminares.
El resultado de este martes definirá quién ocupará uno de los dos escaños de Texas en el Senado federal y será una prueba para medir hasta dónde puede llegar el Partido Demócrata en uno de los bastiones republicanos del país.












