Publicidad

Entre flores de cempasúchil, veladoras y mensajes de memoria, organizaciones civiles y congregaciones religiosas instalaron una ofrenda de Día de Muertos en la explanada de la garita peatonal de El Chaparral, en Tijuana, para honrar a las personas migrantes que perdieron la vida durante su trayecto hacia Estados Unidos.

La conmemoración, realizada este 2 de noviembre, estuvo dedicada especialmente a las 60 personas que, de acuerdo con las organizaciones convocantes, han fallecido bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, conocido como ICE, y en centros de detención migratoria.

El altar también recordó a quienes murieron al intentar cruzar la frontera, incluidos mujeres, hombres y menores de edad, así como a las familias que enfrentan separaciones, detenciones y la incertidumbre sobre el paradero de sus seres queridos.

La actividad fue organizada por la Coalición Pro Defensa del Migrante, el Instituto Madre Asunta, Casa del Migrante Tijuana, Proyecto Salesiano, Casa YMCA para la Niñez, Comunidad de Luz, Movimiento Juventud 2000 y las Hermanas del Sagrado Corazón.

José María García Lara, director del albergue Movimiento Juventud 2000, explicó que el homenaje también busca visibilizar las condiciones que enfrenta la población migrante, tanto durante los intentos de cruce como dentro de territorio estadounidense. Por su parte, Raúl Ochoa, director de Casa del Migrante Tijuana, llamó a reconocer la dignidad y el derecho a la vida de quienes abandonan sus lugares de origen en busca de seguridad y mejores oportunidades.

El acto en Tijuana coincidió con otras actividades de memoria en la región. Días antes, activistas instalaron un altar frente al centro de detención de Otay Mesa, en San Diego, para recordar a personas fallecidas bajo custodia migratoria y exigir que se esclarezcan las circunstancias de esas muertes.

La dimensión de la tragedia también aparece en los registros de la Organización Internacional para las Migraciones: su proyecto Missing Migrants documenta más de 11 mil 600 muertes y desapariciones de personas migrantes en las Américas desde 2014.

En una frontera marcada por el tránsito de miles de personas, la ofrenda de El Chaparral convirtió la celebración del Día de Muertos en un espacio para recordar a quienes no llegaron a su destino y a las familias que siguen esperando respuestas.