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El diplomático cubano Richard Tur de la Concepción arribó a La Habana tras ser declarado «persona no grata» y expulsado por el gobierno de los Estados Unidos a raíz de un altercado físico ocurrido en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York. A su llegada al aeropuerto internacional José Martí, fue recibido por el viceministro primero de Relaciones Exteriores de la isla, Gerardo Peñalver, quien elogió públicamente la conducta del funcionario al asegurar que «enfrentó de manera digna y firme la actitud irrespetuosa y provocadora» de la delegación estadounidense.

La controversia se originó el pasado martes en el salón principal del organismo multilateral durante el debate sobre el embargo económico hacia la isla, cuando Tur intentó apartar de un manotazo el teléfono móvil con el que un integrante de la misión norteamericana lo filmaba de cerca. Ante el hecho, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz, acusó al delegado caribeño de intentar intimidar al personal institucional y exigió su salida inmediata del país, medida que según la cancillería cubana truncó además la postulación de Tur para integrar un órgano interno de Naciones Unidas.

Por su parte, la representación permanente de Cuba, encabezada por Ernesto Soberón, presentó una queja formal ante la Secretaría General denunciando el presunto acoso ejercido contra su comitiva y acusando a Washington de buscar entorpecer deliberadamente la votación diplomática. La sesión concluyó con la aprobación de la resolución contra el bloqueo por trigésimo cuarto año consecutivo al registrar 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, lo que supuso el respaldo internacional más bajo obtenido por La Habana en las últimas dos décadas.