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Aunque las mujeres representan la mayoría de la matrícula universitaria en México, su presencia sigue siendo minoritaria en las carreras científicas y tecnológicas. Ante este rezago, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, llamó a impulsar las vocaciones científicas entre niñas y jóvenes.

Durante la inauguración de la segunda edición de la Cátedra Dra. Matilde Petra Montoya Lafragua, en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, la funcionaria sostuvo que es necesario ampliar las oportunidades para las mujeres, especialmente en las ciencias básicas, donde su participación continúa siendo limitada.

El desafío se refleja en las cifras. De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), en el ciclo escolar 2024-2025 las mujeres representaron 54% de la matrícula universitaria, pero solo una de cada tres personas inscritas en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas era mujer. En tecnologías de la información, su participación fue de apenas 24%.

Además, un estudio de UNICEF publicado en marzo de 2026 identificó barreras sociales, culturales y educativas que dificultan el acceso de niñas y adolescentes a estas disciplinas, incluidos los estereotipos de género que pueden desalentar su interés desde edades tempranas.

En el ámbito de la investigación también persisten diferencias. Según datos de la propia Secihti, las mujeres representaban cerca de 42% de integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores en 2026. Aunque su presencia ha crecido, siguen siendo minoría en los niveles más altos de reconocimiento académico.

La cátedra busca acercar a las nuevas generaciones al trabajo de científicas destacadas y despertar vocaciones mediante sus experiencias. En esta edición participaron María del Carmen Clapp Jiménez Labora, investigadora del Instituto de Neurobiología de la UNAM, y Laura Alicia Palomares Aguilera, directora del Instituto de Biotecnología de esa universidad.

Ruiz también vinculó el desarrollo científico con la soberanía y la seguridad nacional. El reto, sin embargo, comienza por garantizar que más niñas y jóvenes tengan oportunidades reales para formarse, investigar y desarrollar su talento.