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Yuriana Julia Peláez Calderón, de 43 años y residente del sur de Los Ángeles, se declaró culpable este lunes ante la Corte Federal del Distrito Central de California por el delito de conspiración para obstaculizar las funciones legales de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), tras orquestar un esquema en el que simuló haber sido privada de la libertad por agentes migratorios.

De acuerdo con el Departamento de Justicia de EE. UU., los hechos ocurrieron entre junio y julio de 2025. La acusada aseguró falsamente a activistas y conocidos que oficiales federales la habían arrestado violentamente y trasladado a bodegas clandestinas para forzar su salida voluntaria del país. El engaño derivó en conferencias de prensa y protestas comunitarias exigiendo su liberación, mientras Peláez Calderón permanecía oculta de forma deliberada en Bakersfield.

Posteriormente, la mujer se trasladó al condado de Tulare, donde alteró su aspecto físico para aparentar haber sufrido maltratos físicos y pidió a residentes locales fungir como testigos para promover una demanda judicial contra la Patrulla Fronteriza. Durante el operativo de búsqueda, mantuvo sus dispositivos móviles apagados para forzar el despliegue de recursos y efectivos de agencias estatales y federales adscritas al equipo multiagencial El Camino Real de HSI.

La causa procesal quedó radicada ante el juez federal de distrito Stephen V. Wilson, quien programó la audiencia de sentencia para el 8 de febrero de 2027. Bajo el estatuto penal federal, Peláez Calderón enfrenta una condena de hasta cinco años en prisión federal. La acusación fue conducida por los fiscales federales asistentes Lana Morton Owens, del área de Seguridad Nacional, y Matthew J. Tako, de Crimen Organizado Transnacional.