Un contingente de más de 300 soldados estadounidenses arribará a territorio colombiano a partir de este martes con el propósito de llevar a cabo entrenamientos conjuntos orientados a combatir el narcotráfico. La movilización forma parte de la estrategia de cooperación en materia de seguridad impulsada por la administración federal, según confirmó el Ministerio de Defensa a través de un comunicado oficial emitido este lunes.
Las actividades de adiestramiento militar se desarrollarán del 30 de octubre al 11 de noviembre, periodo durante el cual ambos ejércitos focalizarán sus capacidades en enfrentar delitos de alto impacto como el narcotráfico, la minería ilegal y la creciente amenaza de drones cargados con explosivos empleados por los grupos armados organizados que operan en el país sudamericano.
Uno de los ejes centrales de la instrucción será la verificación y estandarización de los protocolos de atención médica y primeros auxilios. Los cuerpos de sanidad de ambas naciones pondrán a prueba los procedimientos tácticos requeridos para auxiliar y evacuar de manera segura a personal que pudiera resultar lesionado en zonas con presencia de minas antipersonal.
Desde la perspectiva gubernamental, este ejercicio bilateral busca consolidar la cooperación internacional y elevar el nivel de preparación operativa del ejército colombiano frente a las complejas dinámicas de criminalidad. Las autoridades destacaron que la alianza estratégica permite robustecer la respuesta institucional ante las nuevas modalidades de violencia de los grupos delictivos.













