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La Policía Cibernética municipal de San Luis Potosí reportó el retiro de cerca de 60 mil imágenes de contenido sexual que presuntamente se comercializaban en internet, principalmente de mujeres jóvenes. El caso expone los desafíos para frenar la violencia digital, identificar a quienes distribuyen este material y proteger a las personas afectadas.

El secretario municipal de Seguridad y Protección Ciudadana, Juan Antonio Villa Gutiérrez, informó que las imágenes circulaban mediante Telegram y otras aplicaciones de mensajería. Según sus declaraciones, algunas cuentas desde las que se ofrecía el contenido fueron localizadas en la capital potosina, aunque parte del material estaba alojado en servidores fuera de México, incluidos algunos en Nueva Zelanda.

La corporación señaló que ha coordinado acciones con empresas tecnológicas para desactivar cuentas y retirar publicaciones. También ha colaborado con denuncias ante la Fiscalía General del Estado. Sin embargo, las autoridades municipales no detallaron cuántas víctimas han sido identificadas, cuántas investigaciones siguen abiertas ni si existen personas detenidas por este caso.

El funcionario indicó que los reportes no proceden únicamente de la capital: también hay casos relacionados con municipios como Soledad de Graciano Sánchez y Matehuala. Además, reconoció que entre el material detectado habría algunos casos que involucran a menores de edad, aunque no precisó su número ni las circunstancias.

La dimensión del problema también se refleja en antecedentes locales. En mayo, la misma corporación informó del aseguramiento de más de mil 400 imágenes después de que una joven denunció el uso no autorizado de su imagen en internet.

En México, difundir o compartir contenido íntimo sexual de una persona adulta sin su consentimiento puede constituir el delito de violación a la intimidad sexual, sancionado por el Código Penal Federal. El retiro de publicaciones, sin embargo, no garantiza que desaparezcan todas las copias ni sustituye la investigación penal.

Por ahora, la cifra de 60 mil imágenes corresponde al balance difundido por la autoridad municipal. La información pública disponible no permite equipararla con el número de víctimas ni establecer cuántos responsables han sido identificados.