Jamaica finalizó con Estados Unidos los procedimientos para aplicar un acuerdo que permitirá recibir temporalmente a migrantes de terceros países expulsados de territorio estadounidense, pero el gobierno de la isla decidió mantener en reserva el documento bilateral que establece sus condiciones.
La canciller jamaicana, Kamina Johnson Smith, explicó que el mecanismo contempla un máximo de 25 personas cada dos semanas. Los migrantes no permanecerán de forma permanente en Jamaica: la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) apoyará su estancia y posterior retorno a sus países de origen mediante programas de retorno voluntario asistido.
El gobierno de Kingston también estableció límites. No serán recibidas personas con antecedentes criminales y el acuerdo será suspendido si 10 de los migrantes trasladados solicitan permanecer en Jamaica mediante procedimientos de asilo o protección humanitaria. Además, las autoridades aseguran que el programa no representará un costo para los contribuyentes jamaicanos.
El acuerdo fue firmado en junio, después de que Washington buscara ampliar a otros países su política de deportaciones hacia terceros territorios. Inicialmente surgieron versiones sobre la posibilidad de recibir hasta 10 mil personas, pero el gobierno jamaicano ha rechazado que exista una cuota de ese tamaño y sostiene que el límite negociado es de 25 personas por quincena.
El punto que mantiene la controversia es la falta de transparencia sobre el documento completo. Johnson Smith confirmó que Jamaica no lo hará público porque Estados Unidos no autorizó su divulgación, aunque aseguró que los aspectos relevantes del acuerdo fueron compartidos públicamente. La oposición y organizaciones civiles han exigido conocer sus condiciones, mientras el gobierno defiende que el mecanismo contempla salvaguardas legales y migratorias.








