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Sami Zayn mantuvo el Campeonato Indiscutido de WWE tras derrotar a Kevin Owens en el combate estelar de SmackDown de este viernes, en una lucha marcada por interferencias y por una rivalidad que volvió a enfrentar a dos luchadores con una larga historia dentro y fuera del ring.

Zayn había recuperado el campeonato apenas una semana antes, cuando derrotó a CM Punk en el episodio de SmackDown celebrado en la Ciudad de México. Su victoria significó su segundo reinado como campeón y abrió la puerta a una defensa inmediata frente a Owens.

La rivalidad entre ambos se intensificó durante agosto. Owens perdió una oportunidad por el título ante CM Punk después de que Zayn interviniera y lo golpeara con el campeonato. Una semana después, Zayn volvió a intervenir en una lucha de Owens contra Gunther y Finn Bálor para definir al siguiente retador, provocando que el combate terminara sin resultado.

En el enfrentamiento de este viernes, Owens buscaba arrebatarle el cinturón a Zayn, pero el combate terminó nuevamente condicionado por factores externos. Candice LeRae y Johnny Gargano intervinieron, mientras CM Punk también apareció en medio del caos. Punk golpeó a Owens con el campeonato, lo que permitió que Zayn tuviera la oportunidad de cubrirlo.

Sin embargo, Zayn detuvo la cuenta y posteriormente conectó una Helluva Kick para conseguir la victoria de manera definitiva.

Así, Zayn conserva el campeonato y prolonga su segundo reinado, mientras la rivalidad con Owens queda abierta después de varias semanas de enfrentamientos y controversias.