Publicidad

Como hemos reseñado en este espacio, las relaciones entre Canadá y Estados Unidos se encuentran en uno de sus puntos más bajos en la historia. Las conversaciones entre los dos socios comerciales para renovar el TMEC se encuentran en punto muerto luego de que Estados Unidos presentara demandas de último minuto cuando ambos países estaban a punto de alcanzar un acuerdo, según la versión canadiense. Rotas las negociaciones, el pasado 8 de septiembre entraron en vigor las tarifas que Canadá impuso en represalia a las que Estados Unidos había impuesto a su vez a ciertos productos canadienses por un monto de 50%. La represalia canadiense no fue bien recibida por funcionarios y comentaristas republicanos y la Casa Blanca respondió con aún más tarifas, aunque en una proporción menor a la esperada que entran en vigor hoy, 15 de septiembre.

El distanciamiento entre ambos países empezó a gestarse desde la llegada al poder de Donald Trump, por lo que, tras la renuncia de Justin Trudeau, Mark Carney arribó al puesto de primer ministro con la estrategia de diversificar lo más rápidamente posible la economía canadiense, que depende en gran medida del comercio con su vecino del sur. Para lograr esa diversificación, Carney ha viajado sin parar buscando acuerdos de comercio e inversión. La estrategia de diversificación de Canadá también ha incluido la organización de misiones comerciales, entre ellas una a México y otra a la India y la primera Reunión de Inversión de Canadá, que se lleva a cabo el 14 y 15 de septiembre en Toronto y cuyo fin es canalizar un trillón de dólares en inversión al país en los próximos cinco años[1].

Independientemente de los resultados de la estrategia de diversificación, que ha sido criticada constantemente por la oposición conservadora por lo que consideran falta de resultados, es innegable que el objetivo del gobierno canadiense es equilibrar sus relaciones acercándose al resto del mundo. Un caso que valdría la pena estudiar a fondo es la relación de Canadá con China, que llegó a su momento más crítico durante el gobierno de Justin Trudeau pero que ha comenzado a restablecerse bajo la administración de Mark Carney a pesar de la oposición de Estados Unidos.

Otra relación que se ha fortalecido considerablemente durante el gobierno de Carney es aquella entre Canadá y Europa. Como sabemos, el primer ministro canadiense se desempeñó como Presidente del Banco de Inglaterra[2] durante el Brexit y tiene fuertes vínculos con las elites financieras y políticas europeas. Desde el inicio de su gestión, Carney dio señales de buscar un acercamiento tanto económico como político con los países europeos. Su primer viaje al extranjero, contrario a la práctica habitual, fue a Francia y el Reino Unido[3] y no a Estados Unidos. El premier canadiense se posicionó claramente en apoyo a Dinamarca y su integridad territorial, incluyendo Groenlandia[4], cuando el Presidente Trump amenazó con adquirir la isla por cualquier medio[5].

Eventualmente, Mark Carney identificó una ruptura en la relación entre su país y los Estados Unidos, lo que lo llevó a pronunciar su comentado discurso proponiendo que las potencias medias formen alianzas ad hoc para contrarrestar a las grandes potencias, un discurso que se refería claramente a las presiones de Washington. El discurso, pronunciado en el Foro Económico de Davos[6], proponía lo que algunos analistas llaman multilateralismo bilateral[7] y en congruencia con dicho concepto, Carney ha dirigido a su país a formar alianzas con otras potencias medias. El mismo Carney publicó dos columnas de opinión en el semanario The Economist[8], una de ellas en coautoría con Alexander Stubb, Presidente de Finlandia[9] en las que aboga por su enfoque geoestratégico.

Como resultado de su acercamiento con los países europeos, algunos comentaristas mencionaron la posibilidad de que Canadá ingresara a la Unión Europea (UE); sobre todo después de que Carney dijera que “Canadá es el más europeo de los países no europeos”[10]. Algunos comentaristas mencionaron el hecho de que el territorio canadiense técnicamente comparte frontera con la UE en la isla de Hans. La idea de que Canadá pueda convertirse en miembro de la UE ha vuelto a discutirse en los círculos políticos canadienses, luego de que se filtrara la intención de Carney de buscar una asociación más estrecha con el grupo. El propio Mark Carney aclaró el panorama declarando que Canadá no buscará integrarse a la UE, sino que buscará ser un “miembro asociado” del grupo[11].

La posible pertenencia a la UE provocó reacciones como la de la parlamentaria conservadora Michelle Rampell, que criticó fuertemente la idea con el argumento de que Canadá importaría los problemas migratorios de la unión[12]. Los comentaristas canadienses conservadores alertaron que su país perdería soberanía y se pronunciaron en contra de esa noción[13]. El líder de la oposición canadiense también manifestó su oposición a una posible asociación o membresía del bloque[14]. Pero de acuerdo con las primeras encuestas, la población canadiense favorece abrumadoramente el establecimiento de relaciones más estrechas con la UE[15].

Como europeísta, considero que una posible alianza estratégica entre Canadá y la UE traería prosperidad a ambas partes en lo económico y les brindaría una capacidad mucho mayor de influir en la agenda internacional. El primer ministro canadiense viajará la próxima semana a Estrasburgo, sede del Parlamento Europeo donde se espera que negocie los términos de una futura asociación con el bloque.

Respecto al tema de la soberanía, es innegable que cuando dos actores internacionales celebran cualquier tipo de acuerdo, desde un tratado de cooperación hasta una compleja integración como la serie de acuerdos que conforman a la UE (llamados acervo comunitario), pierden un cierto grado de soberanía, si entendemos soberanía como la posibilidad de actuar con libertad absoluta. En ese sentido, celebrar una alianza estratégica con la UE, restaría cierta “soberanía” a Canadá, pero también lo hace el acuerdo de libre comercio que ambas partes celebraron y que está en espera de ratificación.

Una ventaja es que la UE es un bloque con enorme flexibilidad: los países miembros están obligados a cumplir con el acervo comunitario pero el método de “geometría variable” o de integración “a varias velocidades” permite ciertas excepciones. De la misma manera, los Estados que no son miembros tienen la posibilidad de celebrar acuerdos con varios grados de integración; desde el acuerdo del Área Económica Europea celebrado con Noruega, Islandia y Liechtenstein, hasta acuerdos de asociación estratégica como el vigente entre la UE y nuestro país. Canadá puede negociar cualquiera de estas formas de asociación o alguna otra diferente adaptada a sus intereses; es decir, puede negociar cuánta capacidad de decisión o cuánta “soberanía” cede en el marco de un esquema de asociación.

Una asociación estratégica ofrece a Canadá la posibilidad de continuar la diversificación de su economía y obtener un aliado poderoso para impulsar sus valores a nivel mundial; el bloque europeo por su parte tiene la oportunidad de dejar de ser “un gigante económico pero un enano político”.


[1] Canada Investment Summit 2026 – Canada.ca

[2] Mark Carney | Liberal Party, Prime Minister, Biography, & Facts | Britannica

[3] Prime Minister Carney to strengthen ties with France and the United Kingdom and reaffirm Canada’s sovereignty | Prime Minister of Canada

[4] Prime Minister Carney meets with Prime Minister of Denmark Mette Frederiksen | Prime Minister of Canada

[5] In Rebuke of Trump, Greenland Declares: ‘We Choose Denmark’

[6] Davos 2026: Special address by Mark Carney, PM of Canada | World Economic Forum

[7] Bilateralism in multilateralism: France-Germany in Europe and the interlinking of institutional forms in Regional Order and World Politics – Ulrich Krotz, Lucas Schramm, 2026

[8] The world is in a new age of variable geometry, says Mark Carney

[9] Prepare for a world of ad hoc coalitions

[10] Prime Minister Carney delivers remarks on strengthening Canada–Ireland relations | Prime Minister of Canada

[11] Exclusive | Mark Carney’s Audacious Bid to Make Canada an ‘Associate Member’ of the EU – WSJ

[12] https://x.com/MichelleRempel/status/2099632773917266214?s=20

[13] Canada needs to come clean on what it would cost to join EU | Toronto Sun

[14] https://x.com/PierrePoilievre/status/2099203729035817275?s=20

[15] https://nationalpost.com/news/canada/canadians-are-overwhelmingly-open-to-closer-eu-ties-as-carney-heads-to-europe-poll

Alfonso Vera Sánchez

Alfonso Vera Sánchez es Licenciado en Derecho por la UNAM, Maestro en Cooperación Internacional para el Desarrollo por el Instituto Mora, y ha trabajado en la Secretaría de Educación Pública, la Suprema Corte de Justicia de la Nación y la Secretaría de Relaciones Exteriores. Es miembro del Servicio Exterior Mexicano desde 2010, donde se ha desempeñado como Cónsul de Protección en Nogales, Cónsul de Documentación en Chicago y Director de Litigios en la Consultoría Jurídica de la SRE. Actualmente es Encargado de Asuntos Legales en la Embajada de México en Canadá.