Medios estatales informaron sobre el despliegue de un misil balístico con capacidades técnicas mejoradas, al tiempo que Irán advirtió sobre el inicio de una nueva doctrina militar bajo la cual emprenderá acciones defensivas ante cualquier amenaza previa a su ejecución.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, destacó las capacidades operativas del armamento al asegurar que fue puesto a prueba frente a unidades navales de Estados Unidos. No obstante, no se especificó si la prueba correspondería al modelo de combustible sólido Qassem Basir.
Las declaraciones se producen en el marco del escalamiento del conflicto marítimo en la región, tras el reporte de lanzamientos dirigidos hacia navíos militares estadounidenses y el posterior impacto contra tres buques petroleros de bandera iraní.
Analistas internacionales calificaron estas acciones como una elevación del nivel de riesgo bélico en la zona, debido a que las operaciones previas durante el semestre de hostilidades se habían concentrado de manera exclusiva en la navegación mercante. Por su parte, la representación militar de Washington sostuvo que sus fragatas y destructores lograron evadir los proyectiles.
De acuerdo con el reporte oficial, el misil balístico cuenta con una ojiva de media tonelada, mayor alcance y sistemas de guía de alta precisión, manteniendo una cobertura operativa estimada en al menos 1,200 kilómetros.








