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Volkswagen acordó vender su planta de Osnabrück, en Alemania, para convertirla en un centro de producción relacionado con la industria de defensa, en un intento por preservar empleos y dar un nuevo uso a una fábrica cuya producción automotriz concluirá en 2027.

El acuerdo preliminar contempla que la firma de inversión israelí Aurelius Capital se convierta en propietaria mayoritaria del complejo, junto con el estado alemán de Baja Sajonia, donde se encuentra la fábrica. Volkswagen permanecerá involucrada durante la transición.

El primer proyecto contempla una cooperación con Rafael Advanced Defense Systems, empresa israelí vinculada al desarrollo de sistemas como la Cúpula de Hierro. La planta podría fabricar sistemas y componentes de defensa antiaérea destinados a Alemania y otros países europeos.

De acuerdo con Reuters, la transformación permitiría conservar alrededor de mil 400 de los mil 800 empleos actuales en Osnabrück. La producción de vehículos está prevista para terminar en 2027.

El proyecto ocurre mientras Volkswagen enfrenta una profunda reestructuración debido a los altos costos de producción, la debilidad del mercado europeo y la creciente competencia de fabricantes chinos. La compañía ha advertido que otras plantas alemanas también podrían cerrar o reconvertirse si no encuentran nuevas actividades.

El gobierno alemán ya había señalado que respaldaría iniciativas capaces de preservar empleos en la industria automotriz, aunque en marzo evitó confirmar detalles sobre una eventual producción militar en Osnabrück.

La reconversión refleja además el creciente vínculo entre la industria automotriz europea y el sector de defensa, impulsado por el aumento del gasto militar en Europa.