La presidenta de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), Jennifer Homendy, informó sobre el avance en las indagatorias para esclarecer la causa del accidente del avión de carga de Amazon ocurrido en el Aeropuerto Internacional de Miami, el cual dejó un saldo de cinco personas fallecidas y cinco heridas.
La investigación del organismo federal se enfoca en determinar si la aeronave tocó tierra demasiado adelante en la pista 30, así como en evaluar la velocidad de aproximación, la maniobra de frenado y los efectos del viento de cola al momento del impacto. El Boeing 767-300, operado por 21 Air, recorrió más de 390 metros fuera de la superficie pavimentada tras no lograr detener su marcha.
«Al aterrizar, el avión se salió de la pista 30, chocó contra varios equipos de navegación, y después impactó contra una furgoneta blanca de una empresa subcontratada en la que viajaban siete personas», detalló Jennifer Homendy.
Tras atravesar el cerco perimetral, la aeronave embistió a un vehículo particular sobre la avenida Northwest 67th antes de terminar su trayectoria en una zona adyacente. Además, las pericias analizarán la falta de un sistema de frenado de emergencia mediante material deformable (EMAS) en la pista, el desempeño de la tripulación y el historial técnico de la unidad.
«La prioridad en este momento es la recuperación de las víctimas para reunirlas con sus seres queridos. La investigación y las pruebas técnicas avanzarán en paralelo», añadió la titular de la NTSB.
Las autoridades antiniestros confirmaron la recuperación de la caja negra de la aeronave, la cual fue trasladada a los laboratorios de la NTSB para extraer la información de vuelo y las grabaciones de cabina que permitan precisar el origen de la tragedia.








