Una investigación interna del Departamento de Trabajo de Estados Unidos reveló que la exsecretaria Lori Chavez-DeRemer, cesada el pasado mes de abril por el presidente Donald Trump, incurrió en malversación de fondos públicos, consumo de alcohol en su oficina y abuso de autoridad.

El informe de la Oficina del Inspector General, divulgado por medios estadounidenses, concluye que Chavez-DeRemer impuso un ambiente laboral intimidante y utilizó recursos estatales para fines personales. 

Entre las irregularidades documentadas destacan el pago de viajes privados con dinero público, la aceptación de regalos costosos no declarados, una relación inapropiada con un supervisor de seguridad y la asignación de tareas domésticas a su personal.

Chavez-DeRemer, la única integrante hispana en el gabinete de Trump, dejó el cargo el 20 de abril de 2026 tras poco más de un año de gestión. Actualmente, Keith Sonderling se desempeña como secretario interino de la dependencia.