El ciudadano mexicano Luis Carlos Dávalos López, de 29 años, se declaró culpable en un tribunal federal de El Paso, Texas, de conspiración para el tráfico de migrantes indocumentados hacia territorio estadounidense.

Según los expedientes judiciales del Departamento de Justicia, el imputado fue identificado como un operador clave del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización responsable de coordinar la logística para cruzar a personas y estupefacientes hacia Estados Unidos, así como de ingresar armas de fuego de manera ilegal hacia México.

Las investigaciones del FBI y de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) detallaron que en enero de 2025 las autoridades localizaron un sofisticado túnel clandestino que conectaba a Ciudad Juárez con la ciudad texana de El Paso. Mediante la interceptación de llamadas telefónicas, se confirmó que Dávalos López cobraba tarifas superiores a los 30 mil dólares por persona para facilitar el cruce ilegal a través de esta infraestructura subterránea.

«Dávalos López y sus cómplices pensaron que podrían explotar la frontera sur utilizando un túnel secreto construido por la organización Cártel de Jalisco Nueva Generación para facilitar sus actividades ilegales», declaró Coult W. Markovsky, agente especial del FBI.

Luego de ser entregado por el Gobierno de México mediante un proceso de extradición, el procesado enfrenta una pena máxima de hasta 10 años de prisión por el delito de conspiración.

Dentro de la misma causa penal, su coacusada María Del Rosario Navarro Sánchez, alias «La Chayo», se declaró culpable el pasado 27 de agosto por brindar apoyo material al CJNG mediante el envío ilegal de armamento desde suelo estadounidense, mientras que Gustavo Castro Medina aceptó su culpabilidad por facilitar transferencias electrónicas para la compra de las armas.