La Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó, con 164 votos a favor, uno en contra y seis abstenciones, una resolución impulsada por el grupo de países africanos para fomentar el uso de mapas de áreas equivalentes, como la proyección Equal Earth.
La iniciativa busca mitigar la «minimización simbólica» que la tradicional proyección de Mercator, creada en el siglo XVI para la navegación, ha generado sobre el continente africano al distorsionar las proporciones y ampliar las masas terrestres cercanas a los polos.
La medida no prohíbe el modelo de Mercator ni es de carácter vinculante, pero alienta a gobiernos, escuelas y empresas tecnológicas a utilizar representaciones con mayor precisión geográfica.
Estados Unidos fue el único país en votar en contra, argumentando que la propuesta responde a un proyecto ideológico. En contraste, Francia anunció que dejará de emplear la proyección de Mercator, mientras que delegaciones como la de Ucrania y la Unión Europea condicionaron sus observaciones al respeto absoluto de las fronteras territoriales reconocidas internacionalmente.







