El presidente estadounidense Donald Trump aseguró a través de redes sociales que la estratégica isla de Kharg —el principal centro neurálgico del comercio energético iraní— está siendo reducida a escombros.

La ofensiva sobre Kharg representa un golpe devastador para la infraestructura del país persa, dado que esta isla gestionaba aproximadamente el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán antes del estallido de la guerra iniciada por incursiones estadounidenses e israelíes el pasado 28 de febrero.

Expertos señalan que la destrucción de este nodo petrolero busca paralizar por completo los ingresos económicos y el comercio exterior del régimen.

Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Defensa de Estados Unidos han emitido declaraciones oficiales. En paralelo, agencias internacionales como Reuters detectaron que un videoclip difundido junto a los reportes informativos, el cual mostraba explosiones de gran magnitud, fue generado mediante inteligencia artificial.

La respuesta de Irán no se hizo esperar. De acuerdo con informes de medios locales iraníes, el gobierno de la república islámica respondió al ataque previo contra los lanzacohetes en Larak —ubicada a unos 660 kilómetros al este de Kharg— lanzando una ofensiva de represalia contra dos bases militares estadounidenses situadas en Jordania.