Un ataque con drones a civiles en Kordofán del Norte se cobró la vida de al menos ocho personas y dejó a decenas heridas en la localidad desértica de Sowdari. La organización independiente Emergency Lawyers reportó la masacre en Sudán, detallando que un primer dron impactó contra un grupo de personas en tránsito y, cuando los socorristas y transeúntes se aproximaron a prestar ayuda a los heridos, un segundo dispositivo perpetró un bombardeo deliberado sobre la multitud.

El colectivo de derechos humanos denunció que lanzar un segundo impacto sobre un grupo en labores de rescate constituye una grave infracción al derecho internacional humanitario y configura un crimen de guerra en la guerra de Sudán. Desde el estallido del conflicto armado en abril de 2023 entre el ejército sudanés y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido y el ejército sudanés, la guerra con vehículos aéreos no tripulados se ha transformado en la principal causa de mortandad entre la población civil en las regiones de Kordofán, Darfur y Nilo Azul.

De acuerdo con datos de Naciones Unidas y agencias internacionales como UNICEF, el empleo constante de tecnología de aviación remota representa la causa del 80 % de los fallecimientos de no combatientes registrados en los primeros meses del año. La prolongación de las hostilidades ya acumula decenas de miles de víctimas mortales y un dramático impacto en la infancia, mientras diversos organismos globales exigen investigaciones independientes para sancionar a los responsables de las ejecuciones aéreas en las zonas de combate.