El Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem) advirtió que al menos 58 lagunas de los Andes peruanos enfrentan un riesgo «muy alto» de desbordamiento debido a la inestabilidad de las masas de hielo circundantes. El organismo especializado señaló que eventuales desprendimientos de rocas y glaciares en los Andes de Perú podrían desencadenar olas masivas y aluviones que amenazan a diversas comunidades locales, replicando patrones de peligro de origen glaciar observados recientemente en regiones de alta montaña como Nepal.
Entre los puntos más críticos identificados destaca la Laguna Parón y el riesgo de desborde en la Cordillera Blanca, ubicada a 4.200 metros sobre el nivel del mar en la región Áncash, considerada el cuerpo de agua de origen glaciar con mayor nivel de peligro. Asimismo, los expertos monitorean de cerca la laguna Palcacocha, situada en las inmediaciones de Huaraz, donde una caída masiva de hielo provocaría un vertido ladera abajo hacia la capital regional. Las evaluaciones oficiales también revelaron inestabilidad en los picos del nevado Huascarán, la montaña más alta del país, cuyos sectores norte y sur presentan fracturas susceptibles de causar avalanchas de gran escala.
Ante la posibilidad de colapsos que rememoren la tragedia de 1970 en Yungay, el Inaigem lidera el desarrollo de mapas de peligro y alerta temprana por aluviones en Áncash en coordinación con los gobiernos locales. Los técnicos brindan asistencia técnica constante y acceso a datos en tiempo real para optimizar los protocolos de mitigación y evacuar oportunamente zonas de influencia en caso de emergencias por oleaje o desbordes repentinos.







