Tras 17 años de presencia en México, Comscore se encamina al cierre de sus operaciones locales como parte del plan «ROI Strategy», una reestructuración global que busca recortar entre 20 y 25 millones de dólares anuales.
La medida afecta a cerca de 19 mercados fuera de Norteamérica e impacta a sus equipos en Latinoamérica; en México sólo se mantendrá un representante de ventas. La salida sigue el precedente de España, filial cerrada el pasado 18 de agosto tras 15 años de servicio.
Bajo la dirección general de Matt McLaughlin desde mayo, la empresa enfrenta presiones financieras tras reportar ingresos de 79.2 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, una caída interanual del 11.3%, y un EBITDA ajustado de 1.3 millones.
La partida de Comscore dejará un vacío clave en la medición de audiencias digitales para agencias y anunciantes.







