El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, bajo la gestión de su secretario Scott Bessent, alista una serie de revisiones para revocar el estatus exento de impuestos a organizaciones sin fines de lucro sospechosas de abusar de sus privilegios fiscales. Entre las entidades bajo la lupa de las autoridades federales figuran la Open Society Foundations de George Soros, el Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR) y el Southern Poverty Law Center (SPLC), en el marco de una investigación que también contempla la imposición de sanciones civiles.

Esta ofensiva regulatoria se fundamenta en las directrices trazadas por la orden ejecutiva de Donald Trump sobre ONG, orientada a frenar el uso indebido de las estructuras caritativas para actividades incompatibles con su estatus fiscal. Las autoridades buscan determinar si diversas agrupaciones han incurrido en violaciones normativas al destinar recursos a plataformas de presión política, financiamiento opaco e interferencia institucional bajo la fachada de filantropía social.

Al abordar las acciones del organismo, el secretario Bessent enfatizó que el Departamento del Tesoro e investigaciones a ONGs intensificarán el monitoreo sobre entidades acusadas de canalizar recursos hacia la violencia o la influencia extranjera. Bajo los nuevos lineamientos, el gobierno federal exigirá mayor transparencia a directivos e instituciones financieras para identificar a los beneficiarios finales de estas redes, prometiendo actuar con el máximo rigor legal donde se comprueben irregularidades administrativas o financieras.