Servicios geológicos de Estados Unidos y China confirmaron que el colapso de un glaciar provocó la riada que golpeó la zona fronteriza entre el norte de Nepal y el Tíbet. El desastre ha dejado un saldo preliminar de 362 muertos y unos mil 400 desaparecidos, incluidos 517 turistas extranjeros, mientras que unas 10 mil familias requieren ayuda urgente a veinticuatro horas de las inundaciones repentinas.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el fenómeno consistió en un derrumbe glaciar y un flujo de detritos, tras descartar hipótesis iniciales sobre un sismo o un deslizamiento convencional de tierra. Por su parte, el Ministerio de Recursos Naturales de China analizó imágenes satelitales que revelaron el desprendimiento de una masa de hielo situada entre los 5 mil 200 y 5 mil 500 metros de altitud en territorio nepalí.
Según el reporte oficial de Beijing, el bloque de hielo arrastró materiales a gran velocidad y se transformó en un corrimiento de lodo que recorrió unos 20 kilómetros en apenas siete minutos, alcanzando el puerto fronterizo de Gyirong. Expertos independientes, como el geocientífico Jakob Steiner de la Universidad de Graz, respaldaron las observaciones visuales al señalar que la sección inferior del glaciar colapsó de forma abrupta.







