El ciudadano mexicano Hernán Geovani Ojeda Elenes, de 48 años y originario de Culiacán, Sinaloa, se declaró culpable ante un tribunal federal de los Estados Unidos por conspirar para fabricar e importar fentanilo, así como por tráfico ilícito de precursores químicos.

De acuerdo con los documentos judiciales presentados ante la jueza de distrito Ana C. Reyes, el imputado operó entre 2019 y 2024 una amplia red de producción y distribución de drogas sintéticas para el Cártel de Sinaloa junto a su padre, Hernán Domingo Ojeda López.

Durante el proceso, Ojeda Elenes admitió haber coordinado las siguientes operaciones clave para la organización criminal:

  • Adquisición de químicos en Asia: Compraba grandes volúmenes de sustancias precursoras clave (como 4-piperidona y N-fenilpiperidin-4-amina) a empresas radicadas en China.
  • Producción a escala industrial: Enviaba de forma ilícita los insumos a laboratorios clandestinos en México para sintetizar toneladas métricas de fentanilo destinadas al mercado estadounidense.

La investigación fue encabezada por la Administración de Control de Drogas (DEA) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) en Houston. El acusado fue entregado a la justicia norteamericana por el Gobierno de México en enero de 2026 bajo los esquemas de cooperación bilateral de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional (HSTF).

Tras su declaración de culpabilidad, Ojeda Elenes enfrenta una pena mínima obligatoria de 10 años de prisión y una condena máxima de cadena perpetua.