El Banco de México (BdeM) incrementó su estimado puntual de crecimiento para la economía nacional de 1.1 por ciento a 1.5 por ciento para el cierre de 2026, una cifra que todavía se mantiene por debajo de las proyecciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. De acuerdo con Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora del organismo central, este ajuste al alza responde a que el nivel de la actividad económica registrado entre abril y junio superó las expectativas iniciales.
Al igual que la dependencia federal, que maneja un rango de 1.8 a 2.8 por ciento, el banco central contempla bandas de fluctuación para la expansión económica, aunque estas resultan más acotadas. Según las estimaciones del BdeM, el producto interior bruto del país podría crecer con un piso mínimo de uno por ciento y un techo máximo de dos por ciento durante este año.
En su Informe trimestral para el periodo de abril a junio de 2026, el instituto central subraya que, a pesar de la debilidad mostrada por el consumo privado al comenzar el año, se anticipa una recuperación gradual hacia una tendencia positiva. No obstante, advierte que la inversión continuará débil debido a la incertidumbre derivada de la relación comercial con Estados Unidos y la ratificación del T-MEC frente a la nueva fase de revisiones anuales.
Este panorama adverso en la inversión se ve compensado por las exportaciones, las cuales mantendrán una «moderada expansión» impulsada por la producción industrial estadounidense y la alta demanda de bienes del sector tecnológico en aquel país. En contraste con la revisión positiva para el presente año, el BdeM recortó ligeramente su previsión para 2027, pasándola de 2.1 a 2 por ciento en su estimado puntual, con un intervalo que oscila entre un mínimo de 1.2 y un máximo de 2.8 por ciento.







