La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) concedió un amparo a las comunidades mayas del municipio de Hopelchén, Campeche, tras detectarse indicios de plaguicidas, como el glifosato, en los recursos hídricos de la región.
El Pleno determinó que, ante probables riesgos al medio ambiente y a la salud, la falta de certeza científica absoluta no constituye un motivo válido para retrasar la implementación de medidas de protección.
Durante la resolución, el máximo tribunal estableció que las autoridades judiciales y administrativas deben valorar las pruebas desde una perspectiva intercultural, evitando trasladar de manera indebida la carga probatoria a los pueblos indígenas afectados.
Ante este fallo, la sentencia ordena a las instancias federales, estatales y municipales competentes llevar a cabo estudios especializados, un monitoreo permanente y acciones estrictas de control sobre la calidad del agua y el uso de sustancias químicas, cuyos resultados deberán transparentarse y mantenerse accesibles para la población.







