El coordinador especial adjunto de la ONU para la paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, denunció ante el Consejo de Seguridad la persistente crisis humanitaria en Gaza tras diez meses de alto el fuego, e instó a acelerar la asistencia ante la inminente llegada del invierno. 

Alakbarov afirmó que la población “no debe pasar otro invierno en tiendas de campaña frías”. Y señaló que dos tercios de la Franja de Gaza continúan inaccesibles o bajo severas restricciones, lo que confina a los civiles a zonas superpobladas. 

Ante la escasez de combustible, suministros básicos y materiales de refugio, solicitó resolver los cuellos de botella para restablecer servicios clave como sanidad, gestión de residuos y el suministro eléctrico en la central de Gaza. 

Finalmente, enfatizó que la reconstrucción del enclave y el proceso político son dependientes entre sí, por lo que urgió a avanzar hacia la solución de los dos Estados.