En una escalada dentro de las tensiones comerciales entre ambos aliados históricos, el gobierno canadiense confirmó este martes la imposición de aranceles de represalia a productos procedentes de Estados Unidos, con tasas que van del 15% al 50%.

De acuerdo con el calendario anunciado previamente por el primer ministro Mark Carney, esta medida entrará en vigor el próximo 8 de septiembre. La decisión responde directamente a la aplicación de gravámenes del 50% sobre mercancías de Canadá decretada el pasado sábado por el presidente estadounidense Donald Trump.

Al detallar el alcance de esta respuesta oficial, las autoridades canadienses precisaron que los nuevos impuestos igualarán los porcentajes establecidos por Estados Unidos, impactando de manera directa a sectores estratégicos como la industria siderúrgica, el sector lácteo y el mercado de la electrónica.

Como parte de las acciones paralelas para mitigar el impacto económico interno, la administración canadiense dio a conocer un fondo de apoyo económico valuado en 5 mil 400 millones de dólares, destinado a proteger a las empresas y a los trabajadores nacionales que resulten afectados por este conflicto arancelario.

«Este es un desafío sin precedentes impuesto a Canadá. Pero Canadá estará a la altura de las circunstancias», advirtió el ministro de Finanzas, François-Philippe Champagne, al remarcar la postura del gobierno ante la medida proteccionista del vecino país del norte.