El Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (STUNAM) puso sobre la mesa una demanda de 20% de aumento directo al salario, al comenzar formalmente la negociación con la UNAM para definir las condiciones laborales del personal administrativo durante los próximos dos años.
La universidad y el sindicato instalaron este 20 de agosto la mesa para revisar el Contrato Colectivo de Trabajo y las prestaciones correspondientes al periodo 2026-2028, además del incremento salarial que tendría vigencia del 1 de noviembre de 2026 al 31 de octubre de 2027.
El planteamiento sindical destaca por la distancia respecto a los acuerdos recientes. En la negociación anterior, la UNAM y el STUNAM pactaron un incremento de 4% directo al salario, vigente del 1 de noviembre de 2025 al 31 de octubre de 2026.
De concretarse la exigencia actual, el aumento sería cinco veces superior al obtenido en esa revisión.
La negociación, además, se desarrolla bajo un emplazamiento a huelga presentado por el STUNAM. El sindicato reclama no solamente el incremento salarial, sino también la actualización del tabulador, con el argumento de adecuarlo a las funciones y responsabilidades que desempeña actualmente el personal administrativo.
El sindicato también ha vinculado sus demandas laborales con el presupuesto de la Universidad. En días recientes realizó movilizaciones frente a la Secretaría de Hacienda para solicitar mayores recursos para la institución y defender mejores condiciones para sus trabajadores.
Para la UNAM, el desafío será conciliar la demanda salarial con sus restricciones presupuestales, mientras busca evitar una interrupción de actividades.
La posibilidad de huelga no es nueva en estas negociaciones. En octubre de 2024, ambas partes llegaron a un acuerdo de 4% de aumento directo y 2% en prestaciones, con lo que quedó cancelado el emplazamiento previsto para noviembre de ese año.
Ahora comienza una nueva etapa de negociaciones que deberá concluir antes de que venza el emplazamiento. El resultado definirá no sólo el ingreso de miles de trabajadores administrativos, sino también las condiciones laborales que regirán en la principal universidad pública del país durante los próximos dos años.









