El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, aseguró que las fuerzas armadas del país disponen de los medios necesarios para sostener un bloqueo naval contra Irán por tiempo indefinido, mediante la rotación estratégica de embarcaciones en la región.
Durante su estancia en Panamá, donde sostuvo un encuentro con la tripulación del destructor de misiles guiados USS Gridley —anteriormente asignado a Oriente Medio—, el funcionario indicó que esta medida de presión económica busca respaldar las negociaciones diplomáticas orientadas a resolver el conflicto armado que comenzó el pasado mes de febrero.
La postura del titular del Pentágono coincide con las declaraciones emitidas recientemente por el presidente Donald Trump a través de su cuenta en la plataforma Truth. El mandatario estadounidense sostuvo que Washington mantiene el dominio absoluto sobre el estrecho de Ormuz, al que calificó como un «muro de acero», y descartó que Teherán cuente con margen de acción para revertir la situación.
Las tensiones en la zona se intensificaron a raíz de los ataques conjuntos perpetrados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní el pasado 28 de febrero. Como respuesta a estas acciones militares, el gobierno de Teherán procedió al cierre de facto de este paso estratégico, ruta marítima por la cual transitaba históricamente la quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado.











