Un incendio forestal de rápida propagación obligó a más de 20.000 personas a abandonar sus hogares de la noche a la mañana en el oeste de Canadá. Las llamas continúan avanzando a gran velocidad hacia diversas localidades ubicadas a lo largo del lago Okanagan, en la provincia de Columbia Británica, dejando a su paso la destrucción de múltiples viviendas e infraestructuras.
Las autoridades locales mantienen activas las alertas máximas y la movilización de equipos de emergencia para controlar el fuego, frenar su avance hacia zonas urbanizadas y resguardar la seguridad de las comunidades desplazadas. Se prevé que los operativos de contención y evaluación de daños se prolonguen mientras persistan las condiciones climáticas adversas en la región.












